domingo, 18 de marzo de 2012

Manejo del Lechon (del nacimiento al destete)

Manejo del lechón:

La mortalidad neo natal es  muy común en los cerdos debido a factores propios de la especie como son que estos no están cubiertos de pelo, la capa de grasa subcutánea es escasa en sus primeros días de vida, así como estos poseen un sistema inmune débil. Es por ello que el manejo de lechón es crucial para minimizar la mortalidad en esta etapa tan frágil.

Una mortalidad de hasta el 20% se consideraría “aceptable” desde el  punto de vista evolutivo, sin embargo existen explotaciones que  logran valores de mortalidad de un 5%-8%. Esto sugiere que  extremando las medidas de manejo, fundamentalmente en el  momento en que ocurren la gran mayoría de las muertes (período  neonatal).

Limpieza y secado:

El mantenimiento de la limpieza continua de la  parte posterior de la cerda ayuda en la higiene de los lechones al  momento del parto. No obstante, el lechón al nacer presenta  restos de membranas fetales adheridas a su cuerpo y ollares.   Además se encuentra mojado  y en un ambiente con una  temperatura más fría respecto a la del cuerpo materno  por lo que  se expone rápidamente a la pérdida de calor. A medida que los  lechones nacen es una buena práctica secarlos con toallas  descartables, un lienzo limpio o papel. Deben examinarse las fosas nasales para  determinar que no se encuentre bloqueada la respiración por la presencia de restos de membranas fetales, meconio o líquidos placentarios. De encontrarse bloqueada se procederá a eliminar  la causa de la obstrucción

Objetivos

  •   Proveer las condiciones necesarias para garantizar la vida del lechón
  •  Máxima el número de lechones vivos en esta etapa, a través de la toma de calostro y otros manejos

  
Materiales y Equipos para asistir el parto:

  •  Bujía incandescente o calefactor de aire o electricidad
  • Toalla o trapo seco
  • Tenaza descolmillad ora
  • Yodo o cicatrizante en espray (azul de metileno, etc.)
  • Hilo de Sutura
  • Alcohol
  • Algodón
  •  Marcador de Crayón
  •  Recipiente con solución antiséptica Yodo


Prácticas necesarias al momento del Nacimiento

El parto en las cerdas dura entre 3 a 3.5 horas, con intervalos de nacimiento de 15 minutos entre cada lechón. Al momento del parto si es necesario asistir a la cerda, debe de hacerse tomando en cuenta medidas profilácticas, como lavado y desinfección de manos o el uso de guantes estériles. La sala de maternidad donde la cerda va a parir, debe estar previamente limpia y desinfectada por lo menos con 15 días de anticipación, si esta sala es en piso y paredes de concreto debe realizarle un lavado con detergentes, así rociarse con Creolina, Yodo o soluciones comerciales de desinfectantes, así como la impregnación de superficies con Cal. La cerda debe trasladarse 8 ò 10 días antes de la fecha programada de parto. En uno de las esquinas de la jaula ubicar un calefactor o bujía incandescente para proporcionar calor a los lechones

Para facilitar la expulsión  de las mucosidades los lechones  deberán sujetarse de las patas, con la cabeza hacia abajo. En caso  que se presente respiración dificultosa convendrá practicarle masajes  en el tórax para que artificialmente puedan iniciar la respiración  normal  e inclusive puede intentarse aplicar al lechón una leve  fuerza centrífuga para despejar las mucosidades.  El resto del  cuerpo se limpia al mismo tiempo que se realiza un masaje para  activar la circulación y estimular la respiración. Esta tarea se  denomina reanimación. A veces nacen lechones que por su  inactividad están aparentemente muertos, aunque con la reanimación  comienzan a respirar nuevamente; por lo tanto, esta práctica simple  dará como resultado más lechones vivos al nacimiento 

Cuidados del Lechón al Nacimiento Procedimiento.

  • Al nacer cada lechón debe de asegurarse que respire, para tal efecto debe estimularse para que respire, secándolo con una toalla o trapo seco, priorizando las fosas nasales y boca, que vienen cubiertos con mucosa y membrana placentaria.
  •  Si algún lechón tiene problemas de respiración, es necesario animarlos levantándolos de las patas, haciendo movimientos de abajo hacia arriba o altos lados o dando respiración boca a boca al lechón.
  • Proceder al corte y desinfección del ombligo.
  • Después de realizar el corte y desinfección del ombligo, debe ingresarse a la lechonera, que estará provista con una lámpara de calor o bujía incandescente, para mantener caliente a los lechones que requieren al nacer de 32 a 35°C en el ambiente. Ya que este es incapaz de termo regular su temperatura.
  • Registrar en la tarjeta de partos, la cantidad de lechones nacidos hembras y machos, así como el número de lechones nacidos muertos por momificación, insuficiencia en el parto, aplastamiento u otras causas.
  • Acceso y Reconocimiento de pezones en los 30 a 40 minutos post-parto8.
  • Toma de calostro, debe de ingresarse a todos los lechones al mismo momento para que seleccionan la teta de la que mamaran a lo largo de la lactancia. De ser necesario en los lechones de poco peso y débiles es recomendable ayudarlos a encontrar el pezón y enseñarles a mamar de la madre.
  • Luego de estas actividades se procede en el segundo o tercer día de vida del lechón a la aplicación de Hierro Dextrano, Corte de Cola.


Corte y desinfección del ombligo:

En  el  útero  de  la  cerda,  la  lechigada se alimenta de sangre materna a través del cordón  umbilical, el cual va desde el ombligo hasta la placenta. El cordón  umbilical es una estructura bastante elástica y su ruptura ocurre en aproximadamente el 20-28% de los partos, siendo los lechones que nacen últimos los que presentan un mayor índice con respecto a los  que nacen primero. Cuando la ruptura ocurre después del nacimiento,  ésta se produce por el esfuerzo del lechón para alcanzar la ubre de la cerda. El cordón umbilical es una puerta de entrada para los  agentes patógenos, por lo tanto,  deberá ligarse con hilo limpio y  embebido en desinfectante y cortarse a unos 2 cm de la base  o a una distancia de 3 a 5 cm de su inserción.

La infección umbilical puede ocurrir por un manejo inadecuado a la hora del corte y desinfección del cordón, de tal manera que agentes infecciosos, principalmente del género  Corynebacterium,
Streptococcus y  Staphylococcus penetran por el ombligo mal  cicatrizado y ocasionan una onfalitis local  o un absceso en el punto de entrada. Posteriormente, por vía sanguínea, estos agentes pueden localizarse en las articulaciones de las extremidades  provocando artritis, generalmente en la articulación del codo . En los casos más graves pueden desencadenar una septicemia generalizada. La antibioticoterapia es el tratamiento de elección.

Procedimiento
  • Lavar y desinfectar el instrumental a utilizar.
  • Lávese las manos con agua y jabón o una solución desinfectante.
  • En una charola con Yodo al 10% introduzca, las tijeras a utilizar.
  • Aparte los lechones de la madre y ubíquelos en la lechonera.
  • Al lechón debe sujetarlo un ayudante con la mano derecha, ubicando la palma de la mano en el pecho del lechón6.
  • Con el hilo de sutura realice un nudo ligando a unos 4cm del nacimiento del cordón umbilical en el vientre y corte el restante con una tijera o tenaz.
  • Desinfecte la tijera o tenaza utilizada, sumergiéndola después de cada tratamiento en la solución con Yodo al 10%12.
  • Repita el proceso para el resto de lechones de la camada o continúe con el siguiente procedimiento con la ubicación de pezones y toma de calostro.
  • Anote en la tarjeta registro de parto al finalizar la actividad
Cerdo con hernia producto de inadecuada limpieza y desinfección de ombligo


Provisión de calor suplementario

El lechón en su vida intrauterina tiene una temperatura alta y constante. Sin embargo, en el exterior no encuentra esas mismas condiciones y pierde calor por diferentes causas, entre las que se encuentran la incapacidad para regular la temperatura corporal y  la escasez de pelos y de tejido subcutáneo para reducir el flujo de calor desde los vasos sanguíneos.

Los lechones en el momento del nacimiento presentan un intervalo de  neutralidad térmica muy estrecho, con una temperatura crítica inferior muy alta, de aproximadamente 32ºC-35ºC. Cuando el lechón nace en un ambiente cuya temperatura está por debajo de dicho rango, tendrá que utilizar energía adicional para mantenerse caliente, de manera que, en el mejor de los casos, dejará de crecer, y en el peor, consumirá rápidamente sus reservas energéticas, lo que  pondrá en peligro su vida

En las horas sucesivas al parto es importante que se les garantice a los lechones un microclima ideal para que puedan alcanzar las mamas sin padecer frío. En los primeros cinco días se les debe proporcionar una fuente de calor extra (placas de calefacción, lámparas, etc.), a fin de que obtengan el calor necesario, ya que no tienen desarrollado su sistema termorregulador Amamantamiento de Lechones

El mejor indicador de la eficacia de la fuente de calor es el propio lechón. Cuando la fuente  de calor está bien ubicada, los lechones se colocan alrededor de la fuente, sin alejarse demasiado ni amontonarse. En cambio, cuando  se encuentra mal ubicada, los lechones se amontonan unos contra otros, justo en medio de la fuente de calor, indicando así que  sienten frío. El alejamiento de la fuente indica que tienen demasiado calor. Para ser efectiva la fuente de calor debe atraer al lechón. De esta manera permanecerá alejado de la cerda disminuyendo la posibilidad de morir por aplastamiento. La fuente de calor puede manejarse otorgándole mayor o menor intensidad, o colocándola a diferentes alturas de los lechones.  

Lechones  recién nacidos recibiendo calor de una lampara


Calostrado:

Colocación de lechones a mamar, crianza de lechones con alimento artificial y transferencia de lechones. Es bien conocido que durante la gestación la cerda no transmite inmunidad alguna al lechón a través de la placenta. Por lo tanto, la habilidad con que cuenta el lechón  recién nacido para resistir la acción de las enfermedades infecciosas por sí solo, es bastante limitada, debido a que su sistema  inmunológico se encuentra poco desarrollado. El desarrollo del sistema inmunológico del animal continúa hasta la tercera o cuarta semana de edad  cuando la protección que recibe  es mayor a través de su propio sistema inmuno-protector que el que le proporciona la madre.

Los lechones toman calostro durante los primeros 2 a 3 días de vida. El calostro, además de su alto  valor nutritivo, es muy rico en inmunoglobulinas (anticuerpos),  que actuarán directamente como defensas naturales en el recién nacido aumentando la resistencia a las enfermedades a las que ha estado expuesta la madre. Por esta razón, es de suma importancia que adquiera dicha

La toma de calostro en los lechones es de vital importancia, ya que a través de la leche de la cerda, se le provee todos los nutrientes necesarios para el crecimiento del lechón y para desarrollar el sistema termo regulatorio de los lechones, además de adquirir inmunidad por el consumo de inmunoglobulinas, que servirán para crear resistencia a los microorganismos en el ambiente, entre estos los causantes de neumonías, diarreas, etc., en la que se demuestra que los lechones que consumen calostro son menos propensos a adquirirlas.

La ingestión rápida de calostro también es fundamental para que el lechón disponga de la energía necesaria para evitar la hipotermia  y las enfermedades. Cuando el lechón no recibe anticuerpos junto con el calostro, se encuentra predispuesto a padecer infecciones precoces y morir. El lechón empieza a mamar entre 15 y 45 minutos después del nacimiento y lo hace cada 60 o 70 minutos, es decir, entre 20 a 22 veces por día. En las primeras 12 horas de vida mama unas 15  veces, ingiriendo aproximadamente entre 200 g  y 600 g de  calostro. Esta frecuencia disminuye  a medida que van creciendo debido al aumento de la capacidad gástrica. Cada mamada dura de 20 a 30 segundos durante los cuales el lechón ingiere 20 a 60 g de leche. Es necesario que el lechón consuma calostro al menos seis veces para que pueda recibir la cantidad adecuada de anticuerpos que lo protejan contra enfermedades. Las inmunoglobulinas son absorbidas por las células del tracto intestinal y de allí pasan al torrente sanguíneo. La capacidad de absorber macromoléculas está limitada a algunas horas, hasta que el epitelio intestinal se hace impermeable a  las inmunoglobulinas y sólo se siguen absorbiendo para protección local. La permeabilidad del intestino se reduce más del 50 % después de las 3 horas de vida. Por esto, es imprescindible que los lechones tomen el calostro en la primera hora luego del nacimiento.

La inmunidad conferida por el calostro materno está en su punto más alto entre las 12 y 24 horas posteriores al parto y luego declina gradualmente.  Un  retraso  de  4  horas  en  la  toma  de  calostro ocasiona un descenso muy importante de anticuerpos en los lechones, teniendo en cuenta que el  alimento se encuentra disponible continuamente en la ubre durante aproximadamente las primeras 6 horas después del parto.

Colocación de los lechones a mamar

La elección del pezón para  mamar, así como el conservarlo durante toda la lactancia, es la primera de las manifestaciones de  comportamiento que presenta el cerdo. Naturalmente los lechones más grandes buscan las mejores mamas y las más productivas; esto ocurre dentro de los tres días  siguientes al parto.

Aunque un lechón sea más pequeño que los otros, si tiene un pezón propio tendrá igual oportunidad de alimentarse que los demás. Lo importante no es la diferencia de tamaño entre los lechones sino que cada uno tenga una mama propia y productiva. Si hay más lechones que pezones, los más fuertes se adueñarán de los funcionales y los más débiles quedarán sin comer. Para ayudar a que los lechones pequeños accedan a las mamas más productivas, a medida que nacen se coloca a toda la camada dentro del escamoteador y luego de finalizado el parto se ponen los más débiles en los pezones y se deja que los lechones restantes elijan su sitio libremente. Los lechones más débiles y pequeños deben ser ubicados en los pezones delanteros, que son los que producen mayor cantidad de leche. Es importante detectar a los lechones que cambian de mamas o que se alimentan de las mamas traseras o de las que no dan leche. Otra  forma de permitir un fácil acceso a una mama en camadas numerosas  es  dividir  la  camada  utilizando  una  caja.  De  esta  manera se le permite a un grupo amamantar por un par de horas y luego se rotan para permitir la alimentación del resto (amamantamiento por turnos). Esto permite obtener una lechigada más uniforme.

Transferencia de lechones:

La capacidad de crianza de la cerda se define como el equivalente al número de pezones funcionales que una cerda expone a sus lechones durante la lactación. Desde el momento del nacimiento cada lechón deberá tener fácil acceso a un pezón. Esto se logra asegurándose que la cerda no tenga más lechones que el número de pezones funcionales.  Cuando se produce alguna variación entre el número de pezones disponibles y el número de lechones nacidos se puede practicar la transferencia de lechones, es decir la adopción de algunos o de toda la camada por parte de las cerdas. Las transferencias deben hacerse lo más pronto posible para no perjudicar a los lechones de camadas numerosas. Se debe tratar de igualar a las camadas por número, tamaño de los lechones y capacidad lechera de la cerda.

Tradicionalmente, la práctica de las adopciones ha sido una de las estrategias utilizadas para homogeneizar camadas. Es importante destacar que la eficacia de estas  adopciones es muy superior si se efectúan antes de las 24 horas  de vida, puesto que las cerdas empiezan a reconocer a sus lechones a partir de las 12 horas de vida y esta capacidad alcanza su máximo a las 24 horas. Los lechones reconocen los gruñidos de su madre aproximadamente a partir de las 36 horas. Por lo tanto, realizar las adopciones antes que estos mecanismos se hayan puesto en marcha evitará problemas como la agresividad de las cerdas hacia los lechones o entre lechones que establecen un orden de amamantamiento estable durante los tres primeros días.

Dejar a cada cerda con el número de lechones que se corresponde a su número de pezones y que sería habitual para su número de parto también mejora la efectividad de las adopciones. La transferencia puede ser unilateral o cruzada:


  • Transferencia cruzada:  cuando los partos se concentran en un intervalo programado, o en rebaños grandes, se deben igualar los pesos de nacimiento dentro de las camadas por medio de la adopción cruzada tan pronto como sea posible después del parto. Entonces, los lechones más pesados son transferidos a una cerda y los más livianos a otra. Siempre hay que asegurarse que los más pequeños vayan a una cerda cuyos pezones sean delgados y de longitud mediana  para que puedan mamar bien. En general, las cerdas de mayor edad reciben los lechones más grandes mientras que a las más jóvenes se les deja los más pequeños, simplemente por cuestión de tamaño del pezón y accesibilidad de los lechones a las mamas. Es importante corregir problemas de variación en el número de lechones y peso al nacimiento dentro de la camada, para aumentar la productividad al reducir el índice de mortandad. 
  • Transferencia unilateral:  se  realiza  cuando  el  número  de  lechones  nacidos vivos excede la capacidad de  crianza  de  la  madre.  En  estos casos se recomienda transferir algunos lechones a otras cerdas recién paridas. La técnica de adopción  debe realizarse en la forma más conveniente para los lechones más débiles de la camada. Es decir, si éstos tienen mayor oportunidad de  sobrevivir al dejarlos con su propia madre, entonces los más fuertes de la camada serán los adoptados. Por otra parte, pueden cambiarse los lechones más débiles a una cerda recién parida con una camada más chica si esto mejora las posibilidades de supervivencia.
Se debe procurar que el tamaño de la camada sea igual al numero de pesones

Eliminación de lechones nacidos con bajo peso.

Esta práctica se realiza para seleccionar un buen plantel a partir de lechones pesados y sanos. La determinación del peso es un dato importante para poder evaluar y ajustar el manejo de la gestación. En la gestación avanzada la alimentación ejerce un mayor efecto sobre el peso de los  lechones al nacer que la alimentación durante los inicios de la gestación. Para evaluar el  rendimiento de las cerdas, es necesario pesar los lechones al nacer y al destete. En las tarjetas de registro se anota el peso, el sexo, el número y las características especiales del lechón. Esta operación debe realizarse dentro de las 24 horas siguientes al nacimiento.

En principio se realiza el pesaje de todos los lechones al nacimiento de manera individual o en forma grupal a toda la camada, obteniendo así el peso promedio, el cual por lo general es de aproximadamente 1,3 kg, con oscilaciones entre 0,8 y 1,6 kg. El peso al nacimiento y, fundamentalmente la variabilidad de pesos dentro de la camada, están asociados con la supervivencia y la vitalidad del lechón. Las camadas con peso reducido al nacer presentarán niveles más elevados de mortalidad asociados con inanición y enfermedad. El peso al nacer ejerce una influencia positiva sobre la supervivencia y el peso al destete. Los lechones con mayor vigor masajean con más energía los pezones de la madre provocando una mayor secreción láctea y, en consecuencia, logran mayor desarrollo corporal

Los lechones con pesos menores a 600 g  u 800 g  deben ser sacrificados ya que difícilmente sobrevivirán y si lo hicieran, su desarrollo será sumamente lento, serán más susceptibles a contraer enfermedades  y prácticamente no tendrán fuerza para estimular las mamas o no podrán alcanzarlas para mamar. La mayor frecuencia de lechones  con bajo peso al nacimiento se observa en camadas muy numerosas  y en cerdas viejas. Estos lechones, son los que más enferman, demandan más tiempo en cuidados y tratamientos especiales, tienen bajas probabilidades de
Supervivencia y alcanzan menor peso que los hermanos, constituyendo un grupo de animales problema en el destete y en el engorde.

Corte de Colmillos

Al nacer los cerdos tienen 4 pares de caninos, 2 pares en la mandíbula superior y 2pares en la mandíbula inferior, estos son muy filosos y es un riesgo para la madre y otros lechones de la camada, en esa etapa y en etapas posteriores. Los lechones pueden lesionarse si no se liman o cortan los colmillos, en juegos dentro de la camada o en peleas por la competencia del pezón definitivo, así también al mezclarse camadas en etapas posteriores, lo que puede provocar heridas en la cara, orejas y cuerpo del animal que se tornan como puntos de infección.

Minimizar lesiones en la boca del lechón:

Es necesario hacer cortes paralelos a la quijada, evitando cortes en encía, lengua o boca del lechón, debiéndose asegurar una correcta sujeción así como seguridad en la manipulación de la tenaza.

Procedimiento 
  • Lavar y desinfectar el instrumental a utilizar.
  • Lávese las manos con agua y jabón o una solución desinfectante.
  •  En una charola con Yodo al 10% introduzca, las tenazas.
  •  Asegúrese que los lechones a tratar ya hayan mamado calostro.
  •  Verifique el filo y estado de las tenazas.
  •  Antes de iniciar con el cepillo de dientes limpiar el filo de la tenaza.
  •  Aparte los lechones de la madre y ubíquelos en la lechonera.
  •  Sujete el lechón con la mano izquierda, con el pulgar ubicado en el pliegue detrás de la oreja del cerdo
  • Delicadamente fuerce el primer o segundo dedo en la boca, hacia el fondo dela quijada para mantener la boca abierta y la lengua hacia abajo.
  • Coloque los dedos restantes bajo el cuerpo y cuello del lechón y soportar el peso del lechón, el tercer dedo puede usarse para oprimir suavemente la tráquea y evitar el animal chille
  • Voltee el animal hacia el ángulo que le sea más cómodo para cortar los colmillos.
  • Coloque la descolmilladora paralela al hueso de la quijada, alrededor del par de colmillos a cortar; realice un solo apretón firme, seguro y rápido para cortar los colmillos cercanos a la encía.
  • Si se dispone de una limadora eléctrica es preferible utilizarla aunque toma más tiempo este proceso comparado con el uso de tenazas se tienen resultados favorables, logrando que los colmillos queden parejos y sin puntas, además de minimizar riesgos de infección
Identificación:
Para un manejo racional de la explotación, el productor de cerdos deberá identificar a sus animales. Junto con algunos registros simples, ésta práctica sencilla le permitirá obtener mejoras en su granja. La identificación representa el primer método de control, es decir, el comienzo de los registros. Tiene por finalidad individualizar a cada animal y reconocer su edad y origen para facilitar el control de la cría. Los lechones de pedigree son identificados obligatoriamente el día que nacen y es indispensable en los animales destinados a reproducción.


Para la identificación de los  cerdos existen métodos como los tatuajes, las muescas, las caravanas, el marcado a fuego o con pintura o frío. Sin embargo,  no todos resultan prácticos y perdurables, como es el caso de la marca de fuego, que su utilización causa serios daños al cerdo afectando la carne y resulta muy estresante para el mismo, la marca de frio o la utilización de pintura tienen el inconveniente que su durabilidad es poca.

Tatuaje:

Es el método que ofrece mayor seguridad. Se emplean pinzas, números y tinta o pasta para tatuaje. Se limpia bien la oreja en su cara interna y se coloca tinta o pasta en las partes planas de la misma, para luego colocar el número designado. Se debe apretar en el lugar con la pinza y masajear la zona tatuada para que la tinta penetre profundamente. De esta  manera se obtiene una marca indeleble y de fácil lectura, excepto en aquellas razas en que el pabellón de la oreja es oscuro.

Muesca:


Se caracteriza por la realización de cortes en las orejas del cerdo. El método más difundido es el conocido como “sistema australiano”. Se basa en que el cartílago, una vez cortado, no regenera. La posición del corte indica el número. Una vez realizados los cortes, se desinfectan las orejas, aplicando sobre las heridas una solución de yodo o azul de metileno al 10%. La muesca en la oreja provee un sistema de identificación económico y permanente, aunque esta última característica es objetable, ya que al ser mordida la oreja puede perderse la numeración. El sistema de numeración se desarrolló para permitir la identificación de los cerdos a lo largo de su vida y en diferentes etapas de la cadena de producción, como así también para el seguimiento desde las granjas hasta las plantas de faena. Esta práctica es dolorosa para los lechones; si se realiza muy superficial la muesca puede cerrarse y puede ocasionar la atracción por otros lechones como resultado del sangrado de la oreja.

Arete: 

Existen en distintas formas  y materiales, como aluminio, plástico, etc. Su aplicación es rápida y sencilla y se requiere una pinza especial con la que las caravanas se sujetan mediante presión. Son frecuentes las pérdidas por enganches o roturas parciales de la oreja. 

Corte de cola:

La cría en confinamiento produce manifestaciones anormales en el comportamiento de los animales, como el canibalismo, que se presenta cuando los cerdos se muerden las colas entre sí. Los cerdos están en contacto continuo unos con otros; por lo tanto es común que en ocasiones intenten masticar o morder a sus compañeros. Una cola no cortada es un blanco común. Cuando la cola de un cerdo presenta una herida sangrante, éste puede ser mordido por otros animales del grupo, lo cual en ciertas ocasiones puede conducir al canibalismo. En general, las principales causas de canibalismo son el escaso espacio disponible en comederos y bebederos, una nutrición deficiente, la falta de ventilación en los locales, el estrés, el aburrimiento, la falta de estímulo para la actividad física, el polvo excesivo  en el ambiente, las fluctuaciones marcadas en la temperatura ambiente, la falta de uniformidad en el tamaño de los animales del lote y los parásitos externos.

El corte de cola debe realizarse a la semana de vida. Esto se debe a que el cerdo es pequeño, fácil de sostener, la acción es menos estresante, los compañeros de camada a esa edad muerden menos la herida de la cola que ha sido cortada y el lechón es protegido por los anticuerpos provenientes del calostro de la cerda.

Algunos productores dejan dos centímetros de cola después de cortarla, aunque también es adecuado remover la mitad o un tercio de la misma. El cortar demasiado  la cola puede interferir con la actividad de los músculos alrededor del ano más adelante en la vida del lechón, y podría ser un factor agravante en el prolapso rectal, ya que puede dañarse la inervación  del anillo anal, dando lugar a una relajación del esfínter del ano. Si no se corta lo suficiente pueden ocurrir mordeduras. Ocasionalmente, la cola sangra excesivamente. En estos casos puede atarse al igual que los cordones umbilicales. El uso de instrumentos muy afilados, tal como un bisturí, puede producir un sangrado excesivo. La cola debe cauterizarse a medida que se realiza el corte para dejar una herida limpia, con menor sangrado (18). Una vez efectuado el corte, la cola debe ser desinfectada  y los elementos utilizados para el corte deben ser esterilizados. La cola debe estar completamente sana en 7 a 10 días.


Inyección de hierro:

El hierro es esencial para la formación de la hemoglobina de la sangre, la cual transporta el oxígeno. Los lechones nacen con escasas reservas de hierro (40 a 50 mg), lo cual puede provocar anemia. El lechón  recibe  a  través  de  la  leche materna 1 mg/día y sus necesidades son de 7 mg de hierro, en promedio. Por lo tanto, esto implica que en pocos días las reservas se consumirán y los lechones sufrirán de anemia nutricional por falta de este mineral.

La leche de cerda provee agua, energía, proteína y muchos de los minerales esenciales. Sin embargo, no provee suficiente hierro para mantener las concentraciones adecuadas de hemoglobina en la sangre de los lechones. Se  ha descripto que los lechones con mayor susceptibilidad a morir presentan niveles más bajos de hierro al nacimiento, por lo cual resulta necesario administrar hierro al lechón  en  la  primera  semana  de  vida para prevenir la anemia Ferropenia. 

Los lechones pueden ser inyectados o dosificados oralmente con hierro poco después de nacer. La incorporación oral produce trastornos digestivos como vómitos y diarrea, por lo que la absorción no es completa. Al segundo  o tercer día de edad, se procede a la aplicación intramuscular de 200 mg de hierro Dextrano con aguja descartable. También  puede proporcionarse el hierro mediante el pintado de los pezones de la madre con una pasta de dicho mineral. La carencia de hierro provoca un desarrollo deficiente de los lechones debido a un mal aprovechamiento  del alimento. Además presentan mayor predisposición a contraer infecciones secundarias, y si manifestaron anemia en algún período de su vida, la ganancia de peso posterior siempre será menor que la de sus hermanos de camada. Esto indica que se debe realizar la prevención mediante la incorporación de hierro en los primeros días de vida, especialmente en aquellas explotaciones en las  cuales la crianza se realiza en confinamiento, donde los lechones no tienen acceso natural a este mineral y, especialmente, porque sus madres también se criaron bajo galpón, por lo que el aporte de la madre durante la lactación no será el adecuado. Bajo condiciones de cría a campo, los lechones pueden obtener el hierro necesario a partir del suelo.

Prevención de diarreas:

El lechón no posee un sistema inmunitario desarrollado al nacimiento, lo  cual lo hace susceptible a microorganismos patogénicos (19). Cuando el lechón no recibe el calostro con sus anticuerpos, está predispuesto a padecer infecciones precoces y morir, especialmente por diarrea.

Las diarreas constituyen un problema importante y casi inevitable en toda explotación confinada. Comúnmente son provocadas por Escherichia coli, que produce deposiciones acuosas y amarillentas. La colibacilosis es una gastroenteritis aguda, que se caracteriza por una diarrea blanco-amarillenta, acuosa, con rápida deshidratación y que provoca la muerte de los lechones en pocas horas. Es muy frecuente el desarrollo de una septicemia. La infección se transmite rápidamente intracamada, por contacto directo entre los lechones. En el desarrollo de la enfermedad la transmisión pasiva de anticuerpos a través del calostro de la madre a los lechones desempeña un papel decisivo. Los lechones son más susceptibles a estas diarreas durante el primer y cuarto día de vida, a las tres semanas y al momento del destete. Como prevención se puede recurrir a un correcto manejo del ambiente, el cual debe estar seco, cálido y libre de corrientes de aire.

Suministro de la primera ración: 

Hasta los 21 días de vida las demandas nutricionales del lechón se ven satisfechas con la leche materna, y es a partir de este momento cuando comienza a disminuir la producción láctea. Por lo tanto, es importante acostumbrar al lechón a consumir alimento sólido e incentivar en el aparato digestivo la producción de enzimas que actúan sobre otros nutrientes diferentes a los que aporta la leche.

Para lograr un peso máximo al destete, es indispensable ofrecer durante la lactancia un alimento nutritivo y de sabor agradable desde la primera semana de vida. Si el lechón  prueba  el  alimento  y  no  le gusta, lo más probable es que no regrese al comedero durante algún tiempo. Para evitar esto, es necesario darle un alimento de su agrado, es decir, que lo importante en esta etapa pre-inicial de la alimentación es la palatabilidad de los alimentos. Una práctica útil para que aprenda a comer la ración es colocar primero el alimento sobre el piso y luego pasarlo al comedero. Debe tenerse en cuenta que pocas veces ingieren cantidades importantes antes de los 25 días de vida. Es muy recomendable el alimento peletizado ya que lo  consumen con mayor facilidad y lo prefieren a la forma harinosa.

Alrededor de las dos primeras semanas el lechón sólo digiere proteínas de la leche (caseína), lactosa, glucosa y grasa. Aunque al principio utiliza muy bien las lacto albúminas, globulinas y lactosa, a medida que avanza el tiempo y especialmente a partir de la tercera semana, se produce un cambio enzimático acentuado que le permite utilizar los nutrientes de los vegetales y adquirir habilidad para asimilar almidones y proteínas. Las enzimas necesarias para la digestión del almidón, sacarosa y otras proteínas no lácteas aparecen entre la segunda y tercer semana.

Es recomendable el uso de pre iniciador a partir de la primera semana de vida, con lo que el lechón se va familiarizando con el alimento sólido y es menos brusco el cambio de dieta al momento del destete.

Al culminar la primer semana de vida se debe iniciar la utilización de pre-iniciadores



Castración de los lechones:
Los lechones machos que no se utilizarán como reproductores deben ser castrados a una edad temprana. La castración consiste en remover los testículos y tiene como finalidad mantener la calidad de carne e impedir la reproducción no controlada. Aunque los machos enteros muestran un mejor rendimiento, conversión y calidad de res por el menor espesor de grasa dorsal y  mayor área de ojo de bife, se aconseja la castración para evitar el olor sexual que aparece en la pubertad.

Durante la castración se deben tomar ciertas precauciones, como no inquietar a las madres con los gritos de los lechones, mantener la limpieza y desinfección del lugar, esterilizar todo el material quirúrgico que se utilice y no practicarla en animales enfermos. Tampoco se debe realizar junto a otras prácticas de manejo lo cual aumentaría la aparición de estrés en el lechón.

Los lechones deberán castrarse lo  más temprano posible, entre el tercer y los siete días de nacidos  o entre el quinto día y las dos semanas de vida. La castración a temprana edad presenta ventajas, ya que por su pequeña talla los lechones son más accesibles, requieren poca mano de obra, la operación se efectúa fácilmente y sin hemorragia, se someten a menos estrés, las posibilidades de infección son menores  y la cicatrización es rápida. Además aún se encuentran con la madre, factor muy importante y que contribuye a su rápida recuperación.

Se recomienda no efectuar la operación antes de los 3 o 4 días de edad, pues como los testículos son muy pequeños se dificulta su manipulación. El personal debe lavarse y enjuagarse las manos con un desinfectante. Puede utilizarse yodo diluido  o una solución de cresol al 2%. Si el escroto está sucio, debe limpiarse con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas. La castración de lechones herniados sin previa detección de su condición, puede causar, en la mayoría de los casos, la expulsión de los intestinos por la herida. Luego de la castración y posterior desinfección de la herida puede utilizarse un antibiótico de amplio espectro.

Pasos para realizar la castración de lechones:

  • Lavado de la zona genital con agua jabonosa, secando luego con un paño limpio.
  • Con los dedos de la mano se empujan los testículos hacia delante.
  • Se practica una incisión sobre cada testículo o en la línea media de estos
  • Se tiran hacia fuera los testículos con la túnica vaginal y se rasgan el conto y ligamentos con un bisturí, también
  • puede enrollarse estos hasta que desprendan.
  • Se vierte algún antiséptico sobre la herida dejando luego en libertad al cerdo.

Lavado y desinfección del escroto  
empujan los testículos y se hace una incicion

Retiran los testiculos 

Aplica un cicatrizante en la zona 

Destete:

El destete consiste en separar a los lechones de la madre para que empiecen a alimentarse por sí mismos.  Durante el destete el lechon padece de mucho estrés ocasionado por los cambios en su ambiente, con lo que normalmente se observa una disminución en sus rendimiento productivos, por ello se recomiendo según la disponibilidad de jaulas que estos permanezca 5 días más en la jaula de maternidad sin compañía de su madre.


Acciones a realizar en el destete:

  • Tatuar a la camada, colocan los primero números a la hembra en la oreja izquierda y la letra correlativa en la oreja derecha
  • Pesaje de cada lechon
  • Administra 0.5  ml de ivermectica a cada lechon
  • Anotar los pesos al destete en la hoja de registro
  • Retirar la madre del corral.


Tipos de destete:
  • Ultra precoz: Antes de los 21 días. Se requieren manejo, sanidad y alimentación especiales. El peso de los lechones es menor de 5 kg.
  • Precoz: Entre 21 y 30 días. Pasan por una nave de transición antes de ir a la zona de cebo. Es el más utilizado porque resulta más rentable al intensificar el ciclo de la cerda y disminuir la transmisión vertical de enfermedades. Los lechones pesan entre 5 y 7 kg.
  • Funcional: Entre los 30 y 42 días. Se utiliza en explotaciones semiextensivas. Los lechones pesan entre 7 y 11 kg y pasan por una nave de recría antes de ir a la zona de cebo.
  • Tradicional: Entre 42 y 63 días. Se hace en explotaciones extensivas, principalmente de cerdos ibéricos. Pasan directamente a cebo, con unos 12-15kg.

Las madres, en el mismo día en que son separadas de sus bebés, vuelven a ser llevadas a las jaulas de gestación, (salvo en el caso de aquellas que sean enviadas al matadero por motivos de rentabilidad). Volverán a ser inseminadas en el próximo celo. Zona de destete, transición o recría.


Los cerditos pasan por las áreas de destete antes de ser trasladados a la zona de cebo para que se acostumbren a su nueva alimentación. En las granjas intensivas, donde se realiza destete precoz, la zona a la que son llevados se llama zona de transición, donde entran con 7-8 kg y salen con 15-18 kg.

En granjas semiextensivas de destete funcional, la zona se llama recría y entran con 11-12 kg para salir con unos 35 kg. La separación del ambiente materno, la competencia por espacio con sus nuevos compañeros, cambio en la alimentación y el alojamiento en un nuevo ambiente son factores que producen estrés en el animal. En esta fase, las principales enfermedades que afectan a los lechones son Estafilococos Hyisus, E.coli (Diarrea), Estafilococos Suis (Meningitis), Micoplasma (Neumonía), parásitos intestinales y Síndrome Respiratorio.  Los cerditos son frecuentemente medicados a través del agua o por inyección.

Pesado del lechon al destete

Colocacion de pasta tatuadora 

Tatuado del lechon al momento del destete

Rutina de manejo del lechon (nacimeitno a destete)
Tiempo de realización
Actividad
Al momento del parto
Secado y limpieza del lecho
Corte y desinfección del ombligo
Mamen Calostro
Madre nodriza o adoptiva en caso necesario
3 dias de vida
Aplicación de hierro
Corte de cola
7 dias de vida
Coloca comederos con pre iniciador a voluntad
10 dias de vida
Castración de los machos
21 a 28 dias de vida
Destete
Desparasitación 0.5 ml de ivermectica
Colocación de tatuajes












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